Jottin Cury, abogado, exmagistrado del Tribunal Constitucional y doctor en Derecho con especialidad en Sociedad Democrática y Estado de Derecho, advirtió que ni la clase política ni sectores empresariales dominicanos están abordando con claridad el problema haitiano, al considerar que muchos priorizan beneficios económicos o electorales por encima de una solución estructural, lo que —a su juicio— lo convierte en el principal desafío actual de la República Dominicana.

Intereses económicos y falta de voluntad políticaCury sostuvo que parte del liderazgo político ve la migración haitiana como una fuente de votos, mientras que algunos empresarios la consideran mano de obra barata, sin garantías laborales ni seguridad social. Esta dinámica, afirmó, impide enfrentar el problema con seriedad y perpetúa un sistema de informalidad que vulnera derechos y distorsiona el mercado laboral.

Impacto ambiental y deterioro territorialEl jurista señaló que la situación también incide en la deforestación masiva, debido al uso de leña y la producción de carbón vegetal. Indicó que estas prácticas provocan erosión del suelo y deterioro ambiental, especialmente en zonas del sur del país, donde —según explicó— los operativos de control resultan insuficientes y temporales.

Ausencia de políticas firmes y continuidad institucionalEl exmagistrado criticó la falta de una política migratoria definida y sostenida, señalando que las intervenciones oficiales suelen ser coyunturales y sin seguimiento. A su juicio, esto evidencia un desorden estructural y la ausencia de un interés real por resolver la problemática de manera definitiva.

Riesgos para la democracia y el Estado de derechoCury advirtió que la incapacidad de responder a los grandes problemas nacionales debilita la confianza en la democracia y abre espacio al auge de liderazgos autoritarios, fenómeno observable —indicó— en distintas regiones del mundo. Subrayó que una democracia funcional requiere instituciones sólidas y aplicación equitativa de la ley, sin privilegios ni selectividad.

Necesidad de una posición nacional claraEl jurista lamentó que, durante los procesos electorales, los partidos eviten fijar posiciones firmes sobre el tema haitiano, tratándolo como un asunto secundario. Insistió en que la población debe exigir posturas claras y dar seguimiento a las políticas públicas para evitar riesgos a la soberanía, la cohesión social y el control territorial.

Jottin Cury concluyó que el país necesita articular una política seria, constante y basada en el Estado de derecho para enfrentar el problema haitiano, fortalecer la institucionalidad y garantizar la estabilidad democrática.