La propuesta de reducir la jornada laboral en República Dominicana enfrenta el rechazo del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) y la Asociación de Industrias (AIRD), que consideran que el país no está preparado para ese cambio.
El ministro de Trabajo, Eddy Olivares, anunció un plan para disminuir la jornada actual de 44-48 horas, con la meta de que los empleados puedan realizar sus funciones en menos tiempo, entre cuatro y cinco horas en lugar de ocho, para disponer de más tiempo personal.
Los gremios empresariales sostienen que la jornada está directamente vinculada a la productividad, los costos operativos y la sostenibilidad de las empresas, por lo que advierten que una reducción podría impactar la estabilidad económica.
Representantes del sector industrial señalaron que, aunque la medida podría aplicarse en áreas como publicidad o telemarketing, en la industria resulta inviable en las condiciones actuales.
Los empresarios insistieron en que la prioridad del país debe ser retomar un crecimiento económico sostenible antes de modificar la jornada laboral vigente.
Ante el debate, el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, planteó la necesidad de realizar un estudio de factibilidad para lograr un equilibrio entre los beneficios a los trabajadores y la sostenibilidad empresarial.