Una nueva ronda de negociaciones entre Irán y Estados Unidos concluyó este martes en Ginebra con señales de avance hacia un eventual acuerdo sobre el programa nuclear iraní. Aunque persisten diferencias, ambas delegaciones reconocieron progresos que abren una vía, todavía frágil, hacia un posible entendimiento.

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, calificó las conversaciones como “más constructivas” que el ciclo anterior y aseguró que se logró consensuar un conjunto de “líneas generales” que servirán de base para la redacción de un eventual pacto.

“Al final, alcanzamos un acuerdo amplio sobre una serie de principios fundamentales, sobre cuya base avanzaremos y comenzaremos a trabajar en el texto de un posible acuerdo”, declaró el canciller iraní a la televisión estatal tras más de tres horas de diálogo en la ciudad suiza.

Araqchi explicó que durante el encuentro se abordaron “cuestiones completamente serias”, con discusiones profundas y presentación de diversas propuestas. Según indicó, las partes identificaron una “ruta estratégica” para avanzar hacia la elaboración del documento formal que podría redefinir la relación bilateral en materia nuclear.

No obstante, el jefe de la diplomacia iraní advirtió que el entendimiento alcanzado no significa que el acuerdo esté próximo a concretarse. Subrayó que la redacción del texto será una “tarea compleja” y que todavía deberán intercambiar borradores antes de fijar una fecha para la tercera ronda de conversaciones.

Por su parte, Washington confirmó que se registraron progresos en el diálogo, aunque enfatizó que aún quedan “muchos detalles” por definir antes de alcanzar un pacto definitivo. La cautela estadounidense refleja la complejidad técnica y política que rodea el programa nuclear iraní y las sanciones internacionales vinculadas al mismo.

La reunión celebrada en Ginebra marca un nuevo intento por reactivar la diplomacia entre ambas naciones, en un contexto de tensiones acumuladas durante años. Si bien el camino sigue siendo estrecho y lleno de obstáculos, el tono moderadamente optimista de esta segunda ronda sugiere que, al menos por ahora, el diálogo permanece abierto.