El artista puertorriqueño Bad Bunny se coronó como ganador del Grammy 2026 en la categoría de Mejor Álbum de Música Urbana por su producción Debí tirar más fotos, reafirmando su posición como una de las figuras más influyentes de la música latina a nivel global.

La estatuilla fue entregada durante la ceremonia por el dominicano Marcelo Hernández y la colombiana Karol G, quienes destacaron el impacto cultural y artístico del “Conejo Malo” en la escena musical contemporánea.

Al subir al escenario para recibir el premio, Bad Bunny no solo agradeció por el reconocimiento artístico, sino que también aprovechó el momento mediático para lanzar un mensaje con carga social y política que generó una inmediata ovación entre los asistentes y una fuerte repercusión en redes sociales.

“Antes de agradecerle a Dios, quiero decir: ICE, fuera. No somos salvajes, no somos animales, somos humanos, somos estadounidenses también”, expresó el cantante en referencia a las políticas migratorias implementadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés).

La frase, pronunciada con firmeza y emotividad, fue aplaudida tanto por colegas de la industria como por defensores de los derechos humanos y migrantes, quienes vieron en el gesto una reafirmación del compromiso del artista con causas sociales que afectan a comunidades latinas y migrantes.

Tras el discurso, el momento se convirtió rápidamente en tendencia en plataformas digitales, con miles de interacciones y comentarios que debatían sobre la postura de Bad Bunny y el papel de los artistas en la discusión de temas políticos y sociales.

Bad Bunny, conocido no solo por su música sino también por su activismo y expresiones públicas sobre justicia social, ha utilizado previamente su influencia para hablar sobre temas como la identidad, la igualdad y ahora, con este Grammy, sobre la dignidad y los derechos de los migrantes.

La gala de los premios Grammy 2026 será recordada no solo por sus ganadores, sino también por la forma en que artistas como Bad Bunny aprovecharon el escenario para hacer escuchar mensajes que trascienden la música.