Tres mujeres cuyas denuncias reabren un caso de 2019 volvieron a hablar públicamente tras la reciente querella de una joven haitiana que acusa a el doctor Wilber Polanco Sanz de presunta agresión sexual en Las Guáranas, provincia Duarte.

Se trata de Teresa Domínguez Javier, Wencesla Amparo Vásquez (“Elsa”) y Lucila Plácido Rodríguez (“Nairoby”), quienes aseguran que en su momento no obtuvieron respuesta de las autoridades.

Coincidencias en los testimonios

Las tres mujeres afirmaron que en 2019 acudieron al hospital público del municipio de Arenoso por distintas dolencias y que el médico, entonces general, les solicitó retirarse parte de la vestimenta para exámenes que, según indican, no guardaban relación con sus síntomas.

Teresa Domínguez sostuvo que el galeno seguía un patrón similar: trasladaba a las pacientes a un consultorio privado y realizaba procedimientos que incluían tocamientos indebidos e intentos de agresión sexual. «Te entraba los dedos. Después de que él sentía sensación sobándote con los dedos, entonces se desnudaba para penetrarte con la otra cosa», afirmó.

Wencesla Amparo Vásquez relató que acudió por una protuberancia y que el examen se realizó sin guantes y mediante un procedimiento que consideró inapropiado. “Él, sin guantes, con la mano pelada, me introdujo un dedo por mi parte… él cogió su dedo sucio y se hizo así”, narró restregando sus dedos por su rostro.

Por su parte, Lucila Plácido Rodríguez aseguró que informó lo ocurrido a otros médicos, pero no recibió respaldo: “Me introdujo los dedos… después me dijo que me volteara de espalda y cuando yo me volteé, él estaba desnudo”.

Las denunciantes indicaron que presentaron una querella conjunta ante el Ministerio Público el 27 de mayo de 2019, pero aseguran que el proceso no avanzó ni fue esclarecido. Ahora esperan que, ante la nueva acusación, las investigaciones se realicen con mayor profundidad y se garantice el debido proceso.

El presidente del Colegio Médico Dominicano (CMD), Luis Peña Núñez, señaló que si el médico resulta culpable debe aplicarse todo el peso de la ley, aunque advirtió que una acusación de esa magnitud puede destruir una reputación en caso de ser inocente.