Ankelsy Valerio de Jesús, de 22 años, se entregó este jueves, ante las  autoridades en el destacamento policial de La Vega tras ser señalada como  la presunta autora de la muerte de

El Juzgado de Atención Permanente de San Francisco de Macorís, en la provincia Duarte, conocerá este lunes la solicitud de medida de coerción contra la joven Ankelsi Valerio, acusada de causar la muerte a tiros de su hermana menor de 13 años durante un hecho ocurrido en el sector Taína.

La audiencia había sido celebrada inicialmente el pasado sábado, pero fue aplazada por disposición del tribunal con el objetivo de que las partes completaran el conocimiento del expediente y se garantizara el debido proceso en el desarrollo del caso.

A la salida de la vista, el abogado de la imputada, Freddy Faña, aseguró que hasta el momento no existe ninguna persona formalmente constituida como querellante dentro del expediente, lo que, según su posición, incide en el curso del proceso judicial.

No obstante, el Ministerio Público mantiene una postura distinta en torno a la existencia de querellantes en el caso, lo que evidencia diferencias entre las partes sobre aspectos procesales mientras se espera que el tribunal decida este lunes sobre la medida de coerción a imponer contra la imputada.

El hecho ha causado consternación en la comunidad del sector Taína y en San Francisco de Macorís, donde residentes y familiares se mantienen a la expectativa del desarrollo del proceso judicial.

Violencia intrafamiliar en RD: una problemática que persiste

La violencia intrafamiliar en la República Dominicana continúa siendo una de las principales problemáticas sociales del país, afectando de manera directa a mujeres, niños, niñas, adolescentes y personas envejecientes. A pesar de los esfuerzos institucionales, campañas de concienciación y marcos legales vigentes, los casos de agresiones físicas, psicológicas y sexuales dentro del entorno familiar siguen registrándose con frecuencia, reflejando una cultura de violencia que aún persiste en muchos hogares y comunidades.

Especialistas advierten que este fenómeno no solo deja secuelas físicas, sino profundas heridas emocionales que se arrastran por generaciones, alimentando ciclos de abuso y normalizando conductas violentas. En ese contexto, reiteran la necesidad de fortalecer la prevención, la educación en valores desde edades tempranas, el acceso a la denuncia segura y la protección efectiva a las víctimas, así como la aplicación firme de la ley contra los agresores, para frenar una problemática que continúa golpeando el tejido social dominicano.