La Administración para el Control de Drogas (DEA) desmanteló una peligrosa estructura criminal dedicada a la distribución de narcóticos y armas de fuego en la zona noreste de Estados Unidos. Según las autoridades, la red era coordinada de manera remota por un ciudadano dominicano residente en la República Dominicana, quien gestionaba el envío de sustancias ilícitas hacia Connecticut, Nueva York y Nueva Jersey.

La investigación reveló, además, que el cabecilla se jactaba de tener la capacidad de ordenar actos de violencia contra personas en territorio estadounidense.

Entre los detenidos figuran los dominicanos Manolin Vargas D’olon (alias “Robelin”), Álvaro Pérez y Anderson Amador Nova, residentes en Waterbury, quienes junto a Ángel Vásquez enfrentan cargos por conspiración para distribuir fentanilo y metanfetamina. También fueron arrestados Giovanni Benoit y Andy Martínez; estos últimos recibieron el beneficio de libertad bajo fianza con arresto domiciliario, mientras que el resto del grupo permanecerá en prisión preventiva tras su comparecencia ante un juez federal este martes.

El operativo fue el resultado de una exhaustiva labor de inteligencia en la que agentes federales realizaron más de 30 compras controladas a los redistribuidores. En total, las autoridades incautaron más de un kilogramo de fentanilo, 200 gramos de metanfetamina y 17 armas de fuego. Un hallazgo alarmante para la DEA fue la presencia de bromazolam —una benzodiazepina sintética— mezclada con el fentanilo, una combinación que no estaba regulada y que se vincula directamente con el aumento de sobredosis mortales en la región.

Las implicaciones legales para los acusados son severas, destacando el caso de Vargas D’olon, quien enfrenta una condena mínima de 10 años y la posibilidad de cadena perpetua debido a la cantidad de droga manejada y su estatus migratorio irregular. Por su parte, los demás implicados podrían recibir penas que oscilan entre los 5 y 40 años de cárcel. Además del tráfico de drogas, la acusación formal incluye cargos por conspiración para el tráfico de armas de fuego y transferencia ilegal de armamento.

Este golpe al crimen organizado pone de manifiesto la sofisticación de las redes transnacionales que operan desde el Caribe. La fiscalía subrayó que Vargas D’olon ya había sido arrestado por cargos estatales de narcóticos en mayo de 2025, lo que refuerza el historial delictivo de esta organización que ahora enfrenta la justicia federal estadounidense por poner en riesgo la seguridad pública con la venta de armas y drogas letales.