Venezuela.– La juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta interina de Venezuela ha generado no solo atención política, sino también una intensa polémica en redes sociales por el vestido que eligió para la ceremonia oficial. La dirigente, quien asumió el cargo días después de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas de Estados Unidos, lució un vestido de la marca italiana Chiara Boni La Petite Robe, de color verde menta y diseño midi, que rápidamente se convirtió en tema de debate público debido a su aparente valor elevado.
De acuerdo con medios internacionales y tiendas de moda de lujo, el vestido ronda entre los 600 y 1,000 dólares (aproximadamente entre 700 y 892 euros dependiendo de la tienda), una cifra que muchos usuarios han considerado incongruente con la realidad económica del país, donde el salario mínimo es extremadamente bajo y millones de venezolanos enfrentan condiciones económicas precarias.
Durante la ceremonia, Rodríguez combinó la prenda con zapatos color nude de tacón bajo y accesorios discretos, mostrando un estilo cuidado que, para críticos en las redes, simboliza una desconexión entre la élite política y la población venezolana. Usuarios acusaron la elección de reflejar un “socialismo de lujo” en un momento marcado por dificultades económicas, comentarios que se replicaron ampliamente en plataformas digitales.
La controversia se suma al mismo contexto político complejo tras la captura de Maduro y la asunción de Rodríguez ordenada por el Tribunal Supremo de Justicia, un proceso que ha generado opiniones divididas tanto dentro como fuera de Venezuela.
Mientras algunos defienden que una figura pública puede vestir de forma elegante sin que esto afecte su gestión, otros sostienen que la elección del atuendo refleja una profunda desconexión con la crisis que vive gran parte de la población, intensificando el debate sobre símbolos y prioridades en la nueva etapa del liderazgo venezolano.