El asesinato de la niña Brianna Genao, de tres años de edad, continúa generando un profundo impacto en la sociedad y en los órganos del Estado. En el Congreso Nacional, legisladores de distintas bancadas expresaron indignación y consternación por los detalles del abuso sexual y posterior homicidio ocurrido en Puerto Plata.

Durante las intervenciones, varios congresistas cuestionaron la responsabilidad de los padres y familiares de la menor, señalando que un niño de esa edad no debería quedar bajo el cuidado de parientes cuyos comportamientos o antecedentes no estén plenamente verificados.

Asimismo, algunos legisladores lamentaron que en la República Dominicana no exista la pena de muerte para crímenes de esta naturaleza, calificando a los responsables como “demonios”. Otros parlamentarios retomaron el debate sobre la castración química para violadores, tema que había sido propuesto en ocasiones anteriores por el senador Alexis Victoria Yeb, pero que quedó fuera durante el proceso legislativo del Código Penal.

Los congresistas insistieron en que estas propuestas no responden a deseos de venganza, sino a la necesidad de proteger a la niñez y evitar que los victimarios tengan “mejor vida” que quienes resultan afectados por sus crímenes.

En cuanto a los avances del caso, la senadora por Puerto Plata, Ginette Bournigal, informó que la procuradora adjunta Yeni Berenice Reynoso y la magistrada Olga Diná Llaverías asumieron directamente la investigación y se trasladaron a la zona. Señaló que el proceso es complejo debido a que el hecho ocurrió en una comunidad rural, donde miembros de la misma familia presuntamente se encubrían entre sí.

También fueron desmentidas versiones sobre supuestas agresiones a los acusados, afirmándose que las confesiones se realizaron en presencia de sus abogados.

Los principales implicados en el crimen son Reyes Núñez Rosario, de 43 años, y Rafael Núñez Rosario, alias “Papito”, de 52 años, parientes directos de la menor. Este último confesó haber abusado sexualmente de la niña y haberla asesinado, aunque declaró no recordar con exactitud el lugar donde enterró el cuerpo.

Las autoridades continúan el proceso investigativo mientras el país exige justicia por la muerte de Brianna Genao.