La República Dominicana cerró el año 2025 con un preocupante aumento de casos de leptospirosis, al registrar 186 contagios, frente a los 52 reportados en 2024, según datos del boletín epidemiológico número 52 del Ministerio de Salud Pública. La cifra ha encendido la alerta entre padres de familia y comunidades, que llaman a reforzar la higiene en los hogares y a mejorar la gestión de los desechos sólidos.

Ante la situación, ciudadanos consultados por Noticias RNN insistieron en la necesidad de mantener la limpieza, tapar adecuadamente los alimentos y eliminar la presencia de roedores en las viviendas, principales transmisores de esta enfermedad. “Lo que uno tiene que tratar es de mantener la higiene y evitar que haya ratones en la casa y tapar todo muy bien”, expresó una madre preocupada.

Otros padres señalaron que los alimentos deben protegerse mejor, ya que los roedores suelen contaminar superficies y comestibles. “Tratar de cuidar prácticamente los alimentos, que es por ahí por donde ellos andan siempre buscando ese tipo de comida”, indicó otro ciudadano.

Además, varios comunitarios denunciaron deficiencias en la recogida de basura por parte de los ayuntamientos, lo que, aseguran, favorece la proliferación de roedores, especialmente durante la temporada de lluvias. “Hay mucha leptospirosis porque hay basura y no la recogen… por donde quiera hay un montón de basura”, reclamó una residente, mientras otra agregó que en su sector los camiones recolectores han dejado de pasar con regularidad.

La leptospirosis es una enfermedad transmitida principalmente por el contacto con agua, suelo o alimentos contaminados por la orina de animales infectados. Entre sus síntomas figuran fiebre, dolor muscular e ictericia, y en casos graves puede provocar daños renales y hepáticos.

Como nota positiva, las autoridades sanitarias informaron que, a diferencia de la leptospirosis, el país logró reducir en 2025 los casos de dengue, con un acumulado de 326 contagios en todo el año.

Las autoridades y la ciudadanía coinciden en que la prevención, mediante la higiene, el control de roedores y una adecuada recogida de basura, es clave para frenar el avance de esta enfermedad en las comunidades.