El exprocurador general de la República y dirigente político Radhamés Jiménez afirmó que el actual gobierno no está combatiendo la corrupción y sostuvo que será necesario esperar a que salga del poder para que pueda ser sometido a la justicia por los presuntos actos irregulares cometidos durante su gestión.

“Este gobierno hay que esperar que ellos salgan del poder para someterlo a la justicia”, expresó Jiménez, al tiempo que aseguró que en la historia democrática dominicana nunca antes un caso de corrupción había afectado de manera tan sensible a la sociedad como el que calificó como el “caso del NSA”, al que definió como un crimen de lesa humanidad.

Según el exfuncionario, en ese expediente el Ministerio Público habría establecido el robo de alrededor de un billón de pesos, lo que —a su juicio— provocó consecuencias devastadoras para la población más pobre. “Eso significó que miles de dominicanos pudieron perder la vida, y los que no la perdieron están en una situación lamentable”, declaró.

Jiménez sostuvo que ese supuesto desfalco no solo impactó directamente a los sectores vulnerables, sino que también habría sido utilizado con fines políticos. “El gran porcentaje de ese dinero que se robó se utilizó para comprar las elecciones del año 2024. Eso significa que este gobierno tiene raíces ilegítimas, porque se usaron fondos públicos robados al Estado y se manipuló a los pobres para permanecer en el poder”, afirmó.

El dirigente político cuestionó además el discurso oficial de lucha contra la corrupción y puso en duda la independencia de las instituciones encargadas de perseguirla. “Ellos dicen que están combatiendo la corrupción diferente a otros gobiernos. ¿Cómo la están combatiendo? Hay un Ministerio Público y un Poder Judicial que no están haciendo nada”, señaló.

En ese contexto, recordó que —según su versión— la verdadera independencia del Ministerio Público se estructuró durante gestiones anteriores. “Ese Ministerio Público independiente se creó en la gestión nuestra, cuando se estableció la carrera, la inamovilidad de los fiscales y se apartó la política del órgano persecutor. Básicamente fue una gestión que nosotros realizamos”, concluyó.

Las declaraciones de Jiménez se producen en medio de un clima de alta polarización política y de cuestionamientos cruzados sobre la efectividad de las políticas anticorrupción del actual gobierno, así como sobre la credibilidad de las investigaciones en curso.