El comunicador Óscar Medina criticó de manera frontal el reciente discurso del expresidente Leonel Fernández sobre la situación en Venezuela, al considerar que su alocución no aportó elementos nuevos y que su intervención pública no estaba justificada. Durante su comentario en el espacio Hoy Mismo Matinal, Medina sostuvo que Fernández “no buscaba nada hablando de ese tema” y que “nada justifica su participación en ese proceso”, en referencia a su rol como observador y mediador en crisis anteriores.
Según explicó, el discurso del exmandatario se produjo bajo presión social y mediática, luego de cuestionamientos por su postura frente a las elecciones venezolanas de 2024 y su cercanía con figuras vinculadas al chavismo. Sin embargo, Medina afirmó que Fernández evitó calificar el proceso como un fraude o “robo a la voluntad popular”, limitándose a señalar que no existían condiciones para una proclamación, lo que el comunicador consideró un planteamiento ambiguo y complaciente.
El panelista también criticó que Fernández intentara justificar su participación junto a Ernesto Samper y José Luis Rodríguez Zapatero, a quienes definió como aliados del régimen venezolano. A su juicio, el discurso no generó ningún beneficio político para el exgobernante dominicano y terminó convirtiéndose en “una ganancia cero”, al reabrir debates que le resultan desfavorables.
Medina igualmente rechazó los señalamientos de Fernández al Gobierno dominicano, quien acusó a la actual administración de ser “dura” en su política exterior y de perder la oportunidad de fungir como mediadora regional. El comunicador defendió la posición oficial de República Dominicana, señalando que “ante una dictadura no se puede ser tibio” y que la firmeza diplomática ha sido la postura correcta.
Los analistas del espacio coincidieron en que, en el contexto geopolítico actual, el silencio habría sido una opción políticamente más prudente para Fernández. Concluyeron que su discurso respondió más a la presión de las redes sociales que a una verdadera necesidad política, dejando abiertas nuevas críticas sobre su relación con el proceso venezolano.