Nueva York declaró este viernes el estado de emergencia ante la llegada de una tormenta invernal que afectará gran parte de Estados Unidos durante el fin de semana, según informó la gobernadora Kathy Hochul en conferencia de prensa. La medida busca agilizar la movilización de recursos y reforzar la preparación ante el impacto del fenómeno.
Asimismo, Hochul advirtió que se esperan nevadas intensas, con acumulaciones estimadas entre 12 y 18 pulgadas de nieve en la ciudad de Nueva York y otras zonas del estado. Además, podrían registrarse ráfagas de nieve de hasta dos pulgadas por hora, lo que reducirá de forma considerable la visibilidad en carreteras y autopistas.
En ese contexto, al menos 14 estados han declarado emergencia, entre ellos Kentucky, Texas, Virginia y Carolina del Norte, además de Washington D.C.. Las autoridades prevén cortes de electricidad, caída de árboles y temperaturas extremas que impactarán a millones de personas.
Por otro lado, el temporal ya ha provocado la cancelación de más de mil vuelos y una alta demanda de productos básicos en comercios, lo que ha generado estantes vacíos en varias localidades. Mientras tanto, la División de Seguridad Nacional alertó que algunas zonas del estado podrían registrar temperaturas de hasta -40 °F.
En la ciudad de Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani aseguró que la urbe está preparada para enfrentar la tormenta. Indicó que 2,000 trabajadores de saneamiento operarán en turnos de 12 horas para esparcir sal en las vías. Además, se reforzará la asistencia a personas sin hogar debido al código azul vigente.
Finalmente, las autoridades exhortaron a la población a evitar desplazamientos innecesarios, mantenerse informada y abastecerse de artículos esenciales. El estado continuará evaluando la evolución del fenómeno mientras se mantienen activos los protocolos de emergencia.
