El director general de Aduanas, Nelson Arroyo, afirmó que en la vida pública “siempre hay campañas para desacreditar”, al tiempo que defendió su trayectoria en distintas instituciones del Estado y delineó sus principales prioridades al frente de la Dirección General de Aduanas (DGA), donde proyecta una gestión de continuidad, innovación y fortalecimiento institucional.

Arroyo explicó que sus primeros días en la entidad han estado enfocados en conocer a fondo la estructura y al personal de la DGA, que supera los 5,000 empleados. Indicó que su objetivo inicial es entender cómo operan los distintos departamentos para luego introducir mejoras que impacten tanto en la eficiencia interna como en la facilitación del comercio.

En ese sentido, valoró de manera positiva la gestión de su antecesor, Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, y dejó claro que no pretende “echarle tierra” a quien lo precedió. “La idea es continuar lo que se hizo bien e innovar donde sea necesario”, sostuvo, al subrayar el concepto de continuidad de Estado en la administración pública.

En el plano financiero, Arroyo informó que Aduanas tiene como meta recaudar 294,000 millones de pesos en 2026, lo que representaría un incremento de un 10 % con respecto al año anterior. Para enero, la meta establecida es de 19,000 millones de pesos, y aseguró que ya se han recaudado más de 16,000 millones, colocándose un 6.6 % por encima del objetivo mensual previsto hasta la fecha.

El funcionario también aprovechó para responder a críticas sobre su desempeño en instituciones anteriores. En relación con Seguros Reservas, desmintió las afirmaciones del economista Juan Ariel Jiménez sobre un supuesto “hoyo” financiero, asegurando que dejó la entidad con utilidades de 2,678 millones de pesos, las más altas en su historia, lo que representó un crecimiento del 100 % en las utilidades netas en un solo año.

Asimismo, recordó sus logros al frente del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), donde afirmó que licitó el 5G, ejecutó planes de conectividad en el sur del país y dejó fondos por 2,600 millones de pesos, incluyendo 1,443 millones destinados específicamente a la construcción del nuevo edificio inaugurado recientemente por su sucesor.

De cara al futuro en Aduanas, Arroyo anunció que el Sistema Integral de Gestión Aduanera (SIGA) ya cumplió su ciclo y que planea renovar toda la infraestructura tecnológica por una plataforma más amigable y moderna. También se comprometió a relanzar el programa de Despacho en 24 Horas y a seguir impulsando a la República Dominicana como un hub logístico regional.

Sobre las quejas de comerciantes locales en torno a supuestos privilegios a comerciantes chinos, el director de Aduanas fue enfático al señalar que habrá igualdad para todos. “Todo el que haga negocios en este país debe someterse a la ley y pagar impuestos”, afirmó, asegurando que no se permitirán tratos diferenciados.

En materia de seguridad y cooperación internacional, destacó que Aduanas trabaja estrechamente con la embajada de Estados Unidos en temas de comercio ilícito, drogas, armas y contrabando. En ese contexto, aclaró el caso de una joven que denunció que Aduanas le había “quitado” su vehículo, explicando que se trataba de un auto robado en Estados Unidos y reclamado por las autoridades norteamericanas. Aprovechó para hacer un llamado a los dominicanos a tener cuidado con las subastas en el extranjero.

Finalmente, Arroyo reiteró que su gestión estará enfocada en resultados, transparencia y modernización, al tiempo que insistió en que las críticas forman parte del ejercicio público. “Siempre habrá campañas para desacreditar, pero los hechos y los números son los que hablan”, concluyó.