Qué raza de toro es más adecuada para mi ganadería?

Puerto Plata.– Una mujer perdió la vida en un inusual y lamentable accidente doméstico ocurrido en la comunidad de Barrancón, cuando fue embestida por un toro que penetró a su vivienda de manera inesperada.

La víctima fue identificada como Fany Altagracia Lora Brito, de 46 años, quien se encontraba realizando labores domésticas, lavando un portal de hierro en su residencia, cuando el animal irrumpió en el lugar y la atacó violentamente. La embestida le provocó heridas de extrema gravedad, que ocasionaron su muerte casi de manera instantánea.

De acuerdo con allegados a la familia, Lora Brito padecía una condición de discapacidad auditiva y del habla, lo que hace el hecho aún más doloroso para sus seres queridos. En el momento del suceso se encontraban en la vivienda su esposo, su madre y su hijo, quienes nada pudieron hacer ante la rapidez y fuerza del ataque del animal.

La comunidad de Barrancón está profundamente consternada por la tragedia y recuerda a Fany Altagracia como una mujer trabajadora, dedicada a su hogar y apreciada por quienes la conocían. Las autoridades locales investigan las circunstancias en que el toro logró entrar a la propiedad y provocó el fatal incidente.

¿Qué tan peligroso es un ataque de toro?

Un ataque de toro es altamente peligroso debido a la fuerza, el peso y el comportamiento impredecible del animal. Un toro adulto puede superar los 500 kilos y embestir a gran velocidad, utilizando además sus cuernos como armas punzantes. Durante una embestida, la persona puede sufrir traumatismos severos, perforaciones, fracturas múltiples, hemorragias internas y lesiones en órganos vitales, lo que puede provocar la muerte en cuestión de minutos si no recibe atención médica inmediata. Incluso cuando no hay heridas penetrantes, el impacto por sí solo puede resultar letal.

Además del daño físico directo, el ataque de un toro implica un alto riesgo porque suele ocurrir de forma sorpresiva, sin tiempo de reacción ni defensa. Estos animales pueden sentirse amenazados o desorientados y responder con agresividad, especialmente en espacios cerrados donde la víctima tiene pocas vías de escape. Por eso se consideran animales de manejo especializado, y cualquier contacto cercano requiere precaución extrema, supervisión y conocimiento de su comportamiento para evitar tragedias.