El comunicador Manuel Cruz ofreció un profundo análisis geopolítico este fin de semana en su programa Polite Hablando, abordando temas internacionales y regionales de alta complejidad, como la intervención de Estados Unidos en Venezuela, los intereses del presidente Donald Trump y la postura del expresidente dominicano Leonel Fernández.

Cruz enfatizó que la geopolítica no puede entenderse desde la moral o los sentimientos, sino desde la interacción entre ganadores, perdedores, fuertes y débiles, y subrayó que las acciones de Washington en Venezuela representan una violación al derecho internacional, a la Carta de las Naciones Unidas y a los principios de la Organización de Estados Americanos, aunque afirmó que Nicolás Maduro es un “criminoso internacional” cuya caída difícilmente ocorrería sin asistencia externa.

Según Cruz, los intereses de Trump nunca han sido la democracia o el bienestar del pueblo venezolano, sino los recursos estratégicos de ese país. Aunque históricamente se ha mencionado el petróleo como un objetivo central, el analista aseguró que el verdadero interés de Estados Unidos radica en minerales críticos como lítio, uranio y coltan, esenciales para la tecnología del siglo XXI y cuya explotación está dominada por China, lo que posiciona a Venezuela como un elemento clave en la competencia geopolítica entre potencias globales.

Cruz también analizó la preferencia de Trump por ciertos actores políticos venezolanos, explicando que figuras como Delsy Rodríguez son consideradas por Washington como negociadores más “pragmáticos” en comparación con líderes de oposición moralmente limitados, como María Corina Machado, quien por su condición de Nobel de la Paz no puede respaldar opciones que impliquen acciones violentas o prácticas pragmáticas extremas. En este sentido, el comunicador defendió que la política exterior estadounidense está guiada por intereses más pragmáticos que ideológicos.

El analista no dejó de lado la política dominicana, donde criticó la alocución de Leonel Fernández sobre Venezuela, calificándola como un “autogol” estratégico, pues consideró que careció de claridad y eficacia mediática, y descartó la viabilidad de que República Dominicana pueda fungir como mediador en el conflicto venezolano si una de las partes ya ha expresado rechazo al gobierno dominicano. Cruz consideró que Fernández fue inducido por campañas en redes sociales y abandonó su postura tradicionalmente impasible, debilitando su credibilidad como líder capaz de influir en el escenario internacional.

Además, Cruz aprovechó para comentar sobre la política interna dominicana, valorando la entrada de figuras como Jorge Subero Isa en el gobierno y el trabajo del comunicador Eduardo Sanz Lovatón (Yayo) en la DGII, pero sugirió que el gobierno de Luis Abinader necesita un “relanzamiento filosófico” después de ciertos incidentes administrativos, y señaló que funcionarios que llevan más de cinco años sin resultados claros deberían ser renovados para dinamizar la gestión pública.