Lo que empezó como una jornada normal de entrenamiento en una academia de béisbol en Santo Domingo Este terminó en un hecho violento que hoy mantiene a un adolescente entre la vida y la muerte. Dos prospectos de alto nivel, de 14 y 15 años, se vieron envueltos en un incidente que ha conmocionado al béisbol formativo dominicano.
El suceso ocurrió el pasado viernes 16 de enero durante un partido, cuando el jugador de 14 años reclamó mayor entrega y mejor actitud a su compañero de 15. La discusión se prolongó tras finalizar la entrada y continuó en el dugout, donde ambos tuvieron un forcejeo que dejó rasguños en el cuerpo del joven que luego cometería la agresión.
Aunque los entrenadores intervinieron y separaron a los involucrados, el conflicto no terminó ahí. Minutos después, cuando el jugador de 15 años se encontraba en el círculo de espera para batear, vio que su compañero recogía sus pertenencias para marcharse y, al acercarse por sorpresa, entendió que sería atacado, por lo que reaccionó golpeándolo en la cabeza con un bate.
De inmediato, el adolescente herido fue trasladado a un centro de salud cercano, donde una tomografía determinó que necesitaba una cirugía urgente. Sin embargo, los médicos han tenido que esperar a que disminuya la inflamación cerebral para poder intervenirlo, aplicándole medicamentos para estabilizar su condición. Hasta el viernes, la hinchazón no había bajado lo suficiente para proceder con la operación.
Ambos jóvenes son considerados talentos especiales, al punto de que equipos de las Grandes Ligas ya han ofrecido bonos de seis y siete cifras para reclutarlos entre 2027 y 2028. Ese futuro ahora está en riesgo, mientras el agresor recibe atención psicológica y el entorno del béisbol vuelve a debatir sobre la presión, la disciplina y el manejo de conflictos entre prospectos.