El comunicador José Laluz aseguró que la nueva cédula de identidad inteligente representa “el arma perfecta del Gobierno” para enfrentar la informalidad en la República Dominicana, al considerar que este documento marca un antes y un después en la forma en que el Estado identifica, regula y organiza su relación con los ciudadanos.
Laluz recordó que desde el año 2014 ha sido un crítico del antiguo documento de identidad, al que denominó la “cédula bruta”, por entender que se trataba de un simple plástico sin valor tecnológico real. Incluso señaló que en ese momento encabezó la primera “huelga virtual” del país, en protesta por la inversión de miles de millones de pesos en un sistema que calificó como obsoleto y sin capacidad de transformación digital.
Al referirse a la nueva cédula inteligente, destacó que su principal fortaleza es la integración de un chip, el cual funciona como una base de seguridad y un “ancla de confianza” para todo el sistema de identificación nacional. Subrayó que, en la actualidad, la verdadera identidad es biométrica, sustentada en datos como el rostro, las huellas dactilares y la voz, por lo que el plástico pasa a ser un elemento secundario frente a la plataforma tecnológica que lo respalda.
El comunicador afirmó que la combinación de nombre, número único, fotografía y huellas digitales crea un sistema prácticamente inviolable, capaz de sostener una profunda revolución social y digital. En ese sentido, propuso que el Gobierno convierta la cédula en una billetera pública digital, desde la cual se puedan gestionar subsidios focalizados —como combustibles o programas sociales— evitando la dispersión y el uso ineficiente de los recursos del Estado.
Finalmente, Laluz sostuvo que la incorporación de herramientas como contratos inteligentes, firma digital y la integración de instituciones como la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) permitiría reducir la evasión fiscal a niveles mínimos antes del 2030, cerrar el déficit fiscal y avanzar hacia un modelo de gobierno totalmente electrónico. Llamó a las autoridades a implementar esta visión con urgencia, asegurando que el modelo podría servir de referencia no solo para la República Dominicana, sino para cualquier país que enfrente altos niveles de informalidad y debilidad en sus sistemas de identidad.