La comunicadora Iluminada Muñoz reaccionó con dureza ante la tragedia ocurrida en el sector Duarte de San Francisco de Macorís, donde una joven de 22 años, identificada como Anquelsi Valerio de Jesús, ultimó a tiros a su hermana menor de 13 años, Anels Ceballos de Jesús, hecho que ha generado profunda consternación a nivel nacional. “¡Esta sociedad está degradada a lo más bajo!”, expresó Muñoz, al analizar el caso durante su programa.
De acuerdo con los reportes preliminares, el hecho se produjo tras una discusión familiar. La agresora habría salido del lugar para buscar un arma de fuego y luego regresó para disparar, lo que, según los análisis, evidencia premeditación. En el mismo incidente también resultó herido un joven que se encontraba presente al momento del ataque.
Tras permanecer prófuga, Anquelsi Valerio de Jesús se entregó a las autoridades en la provincia La Vega, acompañada de un abogado. Según expuso Iluminada Muñoz, la estrategia de la defensa estaría orientada a reducir la condena, alegando que los disparos no iban dirigidos a la menor fallecida, sino al joven herido, argumento que ha sido fuertemente cuestionado por considerar que implica una revictimización de la niña asesinada.
La comunicadora también dirigió severas críticas al entorno familiar y social en el que ocurrió el crimen, señalando una alarmante ausencia de valores, educación y orientación espiritual en sectores vulnerables. En ese contexto, cuestionó el rol de la madre, quien admitió públicamente estar distanciada de su hija mayor y permitir que la menor de 13 años conviviera con un adulto, situación que, a su juicio, reflejaría una grave falta de supervisión.
Muñoz sostuvo que este caso no es un hecho aislado, sino un reflejo de una crisis social más profunda en la República Dominicana, marcada por niñas que quedan embarazadas a temprana edad, jóvenes criados en entornos de violencia y familias desestructuradas. Recordó, además, que la madre de ambas jóvenes ha declarado que nunca perdonará a su hija mayor por el asesinato de su hermana, mientras el país —según concluyó— permanece distraído en debates políticos o contenidos digitales, ignorando las tragedias humanas que revelan el deterioro del tejido social.