Durante el encuentro, los voceros denunciaron la captura como una agresión e intervención imperialista, cuestionando la legitimidad de la acción y exigiendo la liberación inmediata de ambos. Los participantes sostuvieron que la operación constituye una violación a la soberanía de Venezuela y una amenaza al principio de autodeterminación de los pueblos.
Los organizadores también afirmaron que esta postura se suma a los pronunciamientos de movimientos y gobiernos internacionales que han manifestado su rechazo a la intervención militar, a la que califican como injustificada y contraria al derecho internacional.
Postura de Estados Unidos y proceso judicial
En contraste, autoridades estadounidenses han defendido la operación, señalando que la captura de Maduro y Flores responde a procesos judiciales federales vinculados con presuntos delitos de narcotráfico y crimen organizado. Tras su arresto, ambos fueron trasladados a Nueva York, donde comparecieron ante un tribunal federal y se declararon no culpables de las acusaciones.
Reacciones y clima regional
La situación ha desatado una crisis diplomática y política con reacciones divididas a nivel internacional: por un lado, gobiernos y organizaciones que condenan la acción como una violación del derecho internacional; por el otro, sectores que la apoyan, argumentando que se trata de una medida contra la corrupción y el crimen transnacional.
La rueda de prensa realizada en San Francisco de Macorís coincide con manifestaciones, debates y pronunciamientos en distintos países sobre la legitimidad de la operación y sus posibles consecuencias para Venezuela y la estabilidad regional.
Los convocantes anunciaron que continuarán realizando actividades públicas y jornadas informativas en respaldo a su demanda de liberación de Nicolás Maduro y Cilia Flores, así como en defensa de la soberanía venezolana.