El partido Fuerza del Pueblo (FP) denunció este jueves que el Seguro Nacional de Salud (SENASA) enfrenta una grave crisis financiera y gerencial, reflejada en una deuda cercana a los RD$10,000 millones con prestadores privados y en un incremento de la morosidad que pasó de menos de 1% a 44%, situación que —según advirtió— compromete la estabilidad del sistema sanitario dominicano.

La denuncia fue realizada por Ramón Alvarado, secretario de Salud de la organización política, durante la presentación de un balance del sistema de salud correspondiente al año 2025, el cual calificó como “uno de los períodos más catastróficos para la sanidad pública del país”.

Al exponer el documento, Alvarado afirmó que la situación del SENASA representa un hecho “sin precedentes en la historia sanitaria nacional”, señalando que la crisis ha provocado restricciones significativas en la autorización de servicios médicos, medicamentos, insumos, estudios diagnósticos y procedimientos especializados.

De acuerdo con el informe, estas limitaciones han generado un aumento del déficit financiero en los hospitales públicos y han colocado a numerosos prestadores privados al borde de la quiebra, debido a los retrasos en los pagos. El dirigente político recordó que el actual gobierno recibió el indicador de morosidad “por debajo del uno por ciento”, lo que, a su juicio, evidencia un deterioro acelerado de la gestión del sistema de aseguramiento en salud.

La Fuerza del Pueblo sostuvo además que este colapso se produce en un contexto más amplio de abandono del sistema público de salud, atribuyendo la situación a la falta de planificación, improvisación, bajo financiamiento y debilitamiento de los programas sanitarios.

En materia de infraestructura, Alvarado citó estudios que indican que 60 hospitales de segundo y tercer nivel presentan daños estructurales significativos, mientras que el 92% carece de ambulancias para el traslado de pacientes. Asimismo, el documento señala que el 80% de los directores hospitalarios consultados reconoce deficiencias en el suministro de medicamentos e insumos, afectando la capacidad de respuesta de los centros asistenciales.

El informe también cuestiona la práctica gubernamental de inaugurar centros de salud en proceso de remodelación como si estuvieran completamente terminados, pese a que —según afirma— carecen de personal, equipos, materiales e insumos necesarios para su adecuado funcionamiento.

Asimismo, advierte el documento, es la deficiente supervisión de ingeniería, que habría provocado desprendimientos estructurales en algunos centros, poniendo en riesgo la seguridad de pacientes, personal médico y visitantes.

La Fuerza del Pueblo reiteró su llamado a las autoridades a asumir con responsabilidad la situación del sistema de salud y a adoptar medidas urgentes que garanticen la estabilidad financiera del SENASA y el acceso oportuno a servicios de salud de calidad para la población.