El caso que conmociona a Puerto Rico tuvo un nuevo capítulo judicial luego de que Christian Serrano Rosario, de 32 años, fuera ingresado a prisión tras no poder prestar la fianza impuesta por el tribunal. Serrano Rosario está acusado de asesinar a su hijo de cinco años en Caguas, en un hecho ocurrido durante la víspera del día de Reyes. Al ser trasladado por las autoridades, el imputado afirmó ante los medios: “El diablo estaba dentro de mí. Fue el diablo”, palabras que quedaron captadas en video y que han generado gran impacto en la opinión pública.

La Fiscalía de Caguas, en representación del Departamento de Justicia, radicó dos cargos en su contra: asesinato en primer grado, bajo el artículo 93(a) del Código Penal, y violación al artículo 6.06 de la Ley de Armas. La jueza Irmarie Colón Massó, del Tribunal de Primera Instancia de Caguas, encontró causa probable en ambos señalamientos y fijó fianza de 850,000 dólares por cada cargo, para un total de 1.7 millones. Al no ser prestada, el acusado fue ingresado a un centro penitenciario mientras se programa la vista preliminar para el 13 de enero.

El trágico suceso fue reportado en el sector El Tamarindo del barrio Tomás de Castro II, en Caguas, luego de que la madre del menor alertara al Sistema de Emergencias 9-1-1 al encontrar al niño herido en la residencia. Tras los hechos, Serrano Rosario abandonó el lugar en un vehículo y posteriormente fue arrestado por agentes de la Unidad Motorizada de Caguas, cerca de un establecimiento comercial, luego de una persecución. El arma blanca presuntamente utilizada fue ocupada para análisis, al igual que el vehículo del imputado.

La secretaria de Justicia, Lourdes Gómez Torres, expresó sus condolencias a la familia del menor y aseguró que el caso será procesado con el máximo rigor que permite la ley. “Reconocemos el profundo dolor que provoca esta tragedia y expresamos nuestra solidaridad con la familia del niño… No existe espacio alguno para la violencia contra nuestra niñez”, afirmó.

El caso continúa bajo investigación mientras la comunidad permanece consternada por la muerte del menor y las declaraciones del padre, que seguirán siendo evaluadas dentro del proceso judicial.