Las autoridades del Estado de México mantienen activa la búsqueda de Verónica Aguilar Ramírez, de 31 años, y de sus cuatro hijos —Gerardo, Clara, Samuel y Fátima, cuyas edades oscilan entre los 2 y 7 años—, quienes se encuentran desaparecidos desde el 19 de enero, cuando fueron vistos por última vez en Valle de Chalco, una zona densamente poblada de la entidad.

De acuerdo con el testimonio de Miguel Ángel, esposo de Verónica y padre de los menores, desde el día de la desaparición perdió todo contacto con su familia. Según relató, ese mismo día las cuentas de redes sociales de su esposa fueron dadas de baja, lo que incrementó su preocupación ante la imposibilidad de comunicarse con ella o con los niños.

Tras la denuncia, la Fiscalía del Estado de México inició una investigación formal y realizó diversas diligencias en la vivienda de la familia como parte de las primeras acciones para dar con su paradero. No obstante, hasta el momento, las autoridades no han informado sobre una línea de investigación clara ni han ofrecido detalles sobre posibles avances en el caso.

La desaparición de Verónica y sus hijos no es un hecho aislado y se suma a un contexto alarmante en la región. De acuerdo con cifras oficiales citadas, el Estado de México encabezó los registros de personas desaparecidas en 2025, con 5,600 casos, y en lo que va de 2026 ya se contabilizan al menos 1,800 personas sin localizar.