Cientos de bomberos protagonizaron este martes una violenta protesta en Lille, al norte de Francia, donde se enfrentaron a la policía antidisturbios en reclamo de mejores salarios, mayor personal y más financiamiento, informaron sindicatos del sector.

La movilización reunió a cerca de 600 bomberos, quienes denunciaron el deterioro de sus condiciones laborales y la sobrecarga de trabajo. Durante la protesta, los manifestantes quemaron neumáticos y marcharon hacia el centro de la ciudad, donde se produjeron enfrentamientos con las fuerzas del orden.

Según los reportes, un grupo de bomberos irrumpió en la sede del Servicio Departamental de Bomberos y Rescate (SDIS), donde se registraron incendios y choques directos, lo que obligó a la policía a intervenir con gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.

Los sindicatos calificaron la protesta como una “demostración de fuerza”, tras la cual las autoridades se comprometieron a contratar 50 nuevos efectivos con el objetivo de reducir la carga laboral del personal operativo.

El conflicto se produce en un contexto de tensión social y fragilidad política en Francia, marcado por las políticas de austeridad y un escenario de descontento generalizado que ha derivado en huelgas y movilizaciones en distintos puntos del país.

La protesta de Lille se suma a una serie de reclamos sectoriales que mantienen en alerta al Gobierno francés, mientras continúan las negociaciones entre las autoridades y los cuerpos de emergencia para evitar una escalada del conflicto.