Comunitarios y conductores que utilizan a diario el puente Duarte denunciaron este lunes el avanzado deterioro de esa importante infraestructura vial, alertando sobre un peligro constante para miles de ciudadanos que transitan entre el Distrito Nacional y Santo Domingo Este.

Según los denunciantes, el puente presenta grietas profundas en el pavimento, barandillas oxidadas y desprendimientos frecuentes de material, lo que evidencia un progresivo abandono. “Cada día se cae un poco más. Es un riesgo permanente para los que pasamos por aquí”, expresó uno de los conductores afectados.

Las quejas también apuntan a fallas estructurales graves en la parte inferior de la obra. Residentes de las zonas cercanas aseguraron que los cimientos y zapatas están quedando expuestos debido a la acumulación y el paso constante del agua, lo que ha generado un temor creciente de un posible desplome. “Debajo del puente se ve cómo el agua ha ido socavando la base. Eso no es normal y da mucho miedo”, afirmó un comunitario.

Otro aspecto que preocupa a los vecinos es el riesgo directo para los transeúntes. Indicaron que partes de las paredes y bloques caen con frecuencia, representando un peligro mortal para quienes caminan por debajo del viaducto, incluidos niños que regresan de la escuela. “Aquí pueden matar a cualquiera en cualquier momento. Ya han caído pedazos grandes”, denunció una residente.

Debido a que el puente Duarte es una arteria vital para la movilidad en el Gran Santo Domingo, la comunidad hizo un llamado urgente al presidente de la República para que ordene una intervención inmediata. “Este puente no resiste más. Si no actúan ahora, va a pasar una tragedia”, advirtieron.