La reforma al Código de Trabajo volverá a la agenda congresual en la próxima legislatura, luego de que la comisión coordinadora de la Cámara de Diputados decidiera posponer su conocimiento. La decisión fue tomada por los voceros de todas las bancadas partidarias, quienes coincidieron en que no existen las condiciones políticas ni el tiempo suficiente para continuar con el debate en la etapa actual.

El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, explicó que, aunque se convoque a una legislatura extraordinaria, la modificación a la Ley 16-92 no será incluida por el momento. Señaló que el objetivo es evitar que una aprobación apresurada agudice los desacuerdos entre los distintos actores del sistema laboral.

Razones del estancamiento

Uno de los factores determinantes mencionados fue la cercanía del cierre de la legislatura vigente, que concluye el próximo lunes, lo que limita el espacio para analizar las inconformidades surgidas en las últimas rondas de discusión.

El diputado Castillo recordó que el proyecto no perime, por lo que puede retomarse más adelante sin perder su validez, permitiendo que continúen las conversaciones entre empleadores, trabajadores y legisladores.

Puntos de conflicto que mantienen el tranque

El presidente de la Comisión de Trabajo, Mériido Mercedes, detalló que persisten dos nudos centrales sin consenso:

  • Artículo 86, relativo a las sanciones contra empleadores que no entreguen la liquidación laboral en el plazo establecido.

  • Cesantía durante el período de prueba, uno de los temas más controvertidos entre los sectores sindicales y empresariales.

Ambos puntos han generado posiciones enfrentadas y han impedido que el proyecto avance hacia su aprobación definitiva.

Pacheco advirtió que el Congreso no puede prolongar indefinidamente el conocimiento de la reforma laboral, por lo que será retomada de manera prioritaria en la próxima legislatura. No descartó que, si se mantienen las diferencias y se agotan los intentos de diálogo, se recurra a la imposición de la mayoría parlamentaria para lograr la aprobación de los cambios al Código de Trabajo.

La reforma laboral es considerada una de las modificaciones legales más sensibles del país, por su impacto directo en los derechos de los trabajadores y en la competitividad del sector empresarial.