El reciente y lamentable caso de la niña Brianna Genao, desaparecida y presuntamente asesinada en Imbert, Puerto Plata, sirvió como detonante para un amplio debate en el programa Z Digital sobre la protección de la niñez en la República Dominicana.
Los panelistas coincidieron en que este hecho ha generado pánico nacional y ha revelado la extrema vulnerabilidad de los menores, pero advirtieron que, como en otras ocasiones, la indignación podría quedar solo en “alarma momentánea” sin transformaciones estructurales.
Durante el análisis, se enfatizó que la protección infantil comienza dentro del hogar. Los comentaristas señalaron la corresponsabilidad de los padres y criticaron la práctica de dejar a niños sin supervisión para asistir a actividades sociales o trabajar extensas jornadas sin garantizar cuidado adecuado. Propusieron que el marco legal incluya sanciones contra la negligencia grave, recordando datos del COE que indican que 65 menores resultaron intoxicados con alcohol durante el último feriado de diciembre, evidencia —según dijeron— de una falla directa en la supervisión parental.
Los panelistas también abordaron problemáticas estructurales como la pobreza, el hacinamiento y la falta de educación, destacando que alrededor del 95% de los abusos se producen en contextos vulnerables. Citando estadísticas de organismos internacionales, indicaron que entre el 20% y 25% de los menores dominicanos han sufrido algún tipo de abuso, aunque muchos casos no se denuncian debido a barreras culturales y miedo.
Se denunció, además, la normalización del embarazo adolescente y la ausencia de consecuencias efectivas para adultos involucrados en relaciones con menores.
Otro punto crítico fue el cuestionamiento a la eficacia de las políticas públicas. Se señaló la debilidad de instituciones como CONANI y el Gabinete de Niñez y Adolescencia, y se pidió mayor presencia de trabajadores sociales en barrios y comunidades. El panel exhortó a romper el tabú sobre la educación sexual en las escuelas y a fortalecer los programas de salud mental, recordando que en la mayoría de los casos el agresor pertenece al entorno cercano del niño.
Finalmente, los comentaristas recordaron que el caso de Brianna no es un hecho aislado. Solo en 2025 se registraron al menos siete desapariciones de menores en distintas provincias, muchas de las cuales han caído en el olvido colectivo. Concluyeron reclamando una respuesta integral que incluya familia, escuela, comunidad y Estado, para evitar que tragedias como esta se sigan repitiendo en el país.