PUERTO PLATA.– Las autoridades y organismos de socorro de esta provincia mantienen activos y reforzados los operativos de búsqueda para dar con el paradero de Brianna Genao Rosario, una niña de tres años reportada como desaparecida desde la tarde del pasado 31 de diciembre en la comunidad de Barrero, municipio de Imbert.

Las labores son coordinadas por la Policía Nacional y la Defensa Civil de Imbert, con el apoyo de unidades especializadas de Búsqueda y Salvamento (SAR) de la Fuerza Aérea de la República Dominicana, Rescate Ámbar y equipos del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911, que se integraron en las últimas horas al operativo.

Como parte de la estrategia, el 911 ha desplegado drones de alta tecnología, los cuales han realizado sobrevuelos en zonas rurales, áreas boscosas y sectores cercanos a un río de la comunidad, en un esfuerzo por obtener imágenes aéreas que aporten pistas sobre el paradero de la menor.

De acuerdo con los datos preliminares ofrecidos por las autoridades, Brianna desapareció alrededor de las 5:00 de la tarde, momento en el que vestía un traje rosado. Durante las labores de rastreo, los rescatistas localizaron una chancleta en la orilla de un afluente, que se presume pertenecía a la niña al momento de su desaparición, lo que ha reforzado la búsqueda en esa zona específica.

Las autoridades reiteraron el llamado a la población a colaborar con cualquier información que pueda contribuir a esclarecer el caso, mientras continúan los operativos de manera ininterrumpida.

Ante la desaparición de un niño o una niña, lo primero es dar la alerta de inmediato a las autoridades, sin esperar horas ni días. Se debe llamar al Sistema 911, acudir a la Policía Nacional y solicitar la activación de los protocolos de búsqueda, como la Alerta Ámbar, aportando datos precisos: nombre completo, edad, fotografía reciente, vestimenta, hora y lugar donde fue visto por última vez. También es fundamental preservar el último sitio donde estuvo el menor, evitando mover objetos personales o alterar el entorno para no afectar posibles evidencias.

De igual forma, la familia y la comunidad deben colaborar de manera organizada y responsable, siempre bajo coordinación oficial, evitando rumores o acusaciones sin fundamento. Compartir información solo desde fuentes confiables, registrar cualquier detalle relevante y brindar apoyo emocional a los familiares resulta clave mientras avanzan las labores de búsqueda, ya que en este tipo de casos cada minuto cuenta y una acción oportuna puede ser determinante.