Barahona.– Un accidente de tránsito ocurrido la mañana de este lunes dejó cinco personas heridas, entre ellas tres agentes de la Policía Nacional y dos civiles, luego de que el vehículo en el que se desplazaban impactara contra una pared de concreto en la comunidad de Juan Esteban, provincia Barahona. A pesar de la magnitud del choque, las autoridades confirmaron que no se registraron víctimas mortales.
El hecho se produjo en el tramo carretero que conecta la sección Juan Esteban con la ciudad de Barahona, específicamente en las proximidades de la playa El Quemaíto, una zona catalogada por residentes y conductores como de alto riesgo, debido al intenso tránsito vehicular y a la limitada señalización vial.
Entre los heridos figuran los cabos de la Policía Nacional Cristian Cuevas Pérez, Luis Miguel Valentín y Anthony Junior Peña Castillo, quienes se dirigían hacia la provincia Pedernales, donde prestan servicio. Junto a ellos viajaban dos civiles, uno de los cuales fue identificado como Alfredo Félix, conductor del vehículo, mientras que la identidad de la quinta persona aún no ha sido ofrecida por las autoridades competentes.
De acuerdo con los informes preliminares, el accidente se habría producido tras el conductor perder el control del vehículo, lo que provocó el impacto directo contra la estructura de concreto. Todos los lesionados fueron asistidos y trasladados a centros de salud para recibir atenciones médicas, donde se informó que su condición es estable.
El suceso ha reavivado las críticas sobre la peligrosidad de esta vía, especialmente en el entorno de El Quemaíto, donde comunitarios insisten en la necesidad de mayor señalización y medidas preventivas para reducir la ocurrencia de accidentes de tránsito en la zona.
Accidentes RD
Los accidentes de tránsito siguen siendo una de las principales causas de muertes y lesiones en República Dominicana, reflejando una crisis persistente en materia de seguridad vial. Cada día se reportan incidentes que involucran, en su mayoría, a motociclistas y vehículos pesados, como patanas y autobuses. Entre las principales causas están el irrespeto a las normas, el exceso de velocidad, la conducción temeraria y el consumo de alcohol o drogas. A esto se suma la falta de educación vial y una cultura de imprudencia que predomina en las calles del país.
A pesar de campañas de concienciación y operativos de la DIGESETT, los siniestros viales no han disminuido de forma significativa. La falta de fiscalización efectiva y la circulación de vehículos sin documentación o en mal estado agravan aún más el problema. Esta situación no solo cobra vidas, sino que también representa un elevado costo económico y social. Es urgente que las autoridades refuercen la vigilancia en las vías, apliquen con rigor las leyes de tránsito y fomenten una conducción responsable para frenar esta alarmante tendencia.