En medio de las crecientes protestas contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en St. Paul, Minnesota, un video difundido en redes muestra cómo agentes federales reducían contra el suelo y detenían a un manifestante que llevaba una máscara de zorro mientras bailaba frente al Edificio Federal Whipple, epicentro de las manifestaciones.

Las imágenes, grabadas por presentes en la protesta, muestran al manifestante moviéndose al ritmo de la música entre la multitud cuando varios oficiales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) se acercan y lo inmovilizan antes de esposarlo.

Protestas por aumento de presencia federal

Las manifestaciones en Minnesota forman parte de una ola de protestas que se han intensificado tras el tiroteo fatal de una mujer por parte de un agente de la ICE en Minneapolis el 7 de enero, un hecho que ha generado indignación y movilizaciones continuas en la región.

Activistas han denunciado un incremento de la presencia de agentes federales en la zona, así como tácticas agresivas para dispersar a los manifestantes. La llegada de cientos de agentes adicionales ha provocado tensiones con la comunidad local y líderes civiles que critican las operaciones.

El arresto del manifestante disfrazado se suma a otras detenciones registradas en las últimas semanas durante las protestas frente al edificio federal. Algunos manifestantes han sido objeto de detenciones por parte de ICE y autoridades locales al bloquear accesos o ignorar las órdenes de dispersión.

Las protestas han reflejado una mezcla de pasión creativa y crítica política, con participantes vistiendo disfraces y expresiones artísticas como parte de su mensaje, mientras que la presencia de agentes federales en el sitio ha resultado en una serie de enfrentamientos y capturas virales de actuaciones de la fuerza pública.

Mientras tanto, el debate sobre las tácticas de ICE y la respuesta de las autoridades continúa en la agenda nacional, con llamadas simultáneas para proteger el derecho a la protesta y garantizar la seguridad pública. Líderes comunitarios y defensores de derechos civiles han solicitado mayor supervisión judicial sobre el accionar de las fuerzas federales en la zona