Donald Trump aseguró que un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania podría concretarse en cualquier momento, al señalar que “está muy cerca” de lograrse un entendimiento para poner fin a la guerra que ya se acerca a los cuatro años de duración. Según explicó, el objetivo del pacto, que contempla alrededor de 28 puntos, es poner fin definitivo al conflicto armado que ha dejado miles de víctimas y ha generado una profunda crisis humanitaria en Europa del Este.
La Casa Blanca respaldó estas declaraciones al indicar que los desacuerdos entre ambas naciones “no son insuperables” y que se ha registrado un avance significativo en las conversaciones de diálogo. Funcionarios estadounidenses destacaron que el progreso alcanzado hasta ahora representa un paso importante hacia la estabilidad en la región, que ha permanecido en tensión desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania.
En paralelo, Estados Unidos anunció la imposición de restricciones de visado contra el economista haitiano Fritz Alfonse Jean, miembro del Consejo Presidencial de Transición, a quien se le vincula con el supuesto apoyo a pandillas y estructuras criminales. Aunque el gobierno estadounidense no reveló oficialmente su identidad, el propio Jean confirmó que se trata de él y negó todas las acusaciones en su contra.
Las declaraciones de Trump han generado reacciones divididas en la comunidad internacional, donde algunos sectores han mostrado cautela ante la falta de detalles concretos sobre los términos del posible acuerdo. Analistas políticos consideran que, aunque el anuncio representa una señal positiva, persisten temas sensibles como las fronteras disputadas, las garantías de seguridad para Ucrania y las sanciones impuestas a Rusia que podrían dificultar la firma inmediata del pacto.
Mientras tanto, organismos internacionales han reiterado su llamado a un alto el fuego permanente y al respeto del derecho internacional humanitario. La Organización de las Naciones Unidas ha insistido en la necesidad de proteger a la población civil, especialmente a mujeres y niños, quienes han sido los más afectados por la guerra, el desplazamiento forzado y la destrucción de infraestructura básica.
De concretarse este acuerdo, se marcaría un punto de inflexión en uno de los conflictos más complejos de las últimas décadas, abriendo la puerta a una eventual reconstrucción de las zonas devastadas y al restablecimiento progresivo de las relaciones diplomáticas entre Rusia, Ucrania y el resto del mundo. Sin embargo, la comunidad internacional se mantiene a la expectativa de pasos concretos que confirmen que la paz está verdaderamente al alcance.