Susana Gautreau, alertó que el reciente apagón nacional o blackout representa grandes pérdidas para el sistema eléctrico dominicano y que esas consecuencias inevitablemente se reflejarán en las tarifas que pagan los usuarios. Durante su análisis técnico, explicó que la falla se originó en la subestación de San Pedro de Macorís, provocando la salida de importantes plantas generadoras y un colapso en cascada del sistema.
Gautreau valoró que el Comité de Falla del Organismo Coordinador asuma la investigación del evento, destacando que este ente está compuesto por representantes del Estado y de las empresas del sector eléctrico, quienes deben determinar si el apagón se debió a una mala maniobra operativa o a fallas en los mecanismos de protección. En ese sentido, subrayó que errores humanos, como la apertura indebida de cuchillas en las líneas de transmisión, pueden provocar eventos de gran magnitud como el ocurrido.
Asimismo, señaló que un sistema eléctrico moderno requiere inversiones sostenidas en equipos, tecnología y personal especializado, especialmente en el sistema SCADA, encargado de supervisar y controlar la red en tiempo real. Recordó que el sistema eléctrico nacional ha evolucionado con la integración de energías renovables, pero advirtió que muchas de estas fuentes no regulan la frecuencia ni tienen capacidad de arranque autónomo, lo que aumenta la vulnerabilidad ante fallas.
Gautreau insistió en que se debe actuar con responsabilidad y sin politiquería, reconociendo los errores técnicos y reforzando las protecciones en las subestaciones para evitar futuros colapsos. “Las fallas pueden ser evitables, pero son esperadas si no se corrigen las debilidades del sistema”, afirmó, haciendo un llamado a las autoridades a invertir más en seguridad operativa y coordinación para garantizar un suministro eléctrico estable y confiable.
Gautreau enfatizó que el apagón debe servir como una llamada de atención para fortalecer la planificación energética del país. Recomendó actualizar los protocolos de emergencia y coordinar mejor entre generación, transmisión y distribución, señalando que “un sistema bien operado es seguro y mejorable, pero requiere inversión constante y disciplina técnica”. También reiteró que, aunque el blackout no fue provocado por las energías renovables, la alta participación de estas en la matriz exige mayor preparación para evitar que una falla puntual vuelva a paralizar el país.