La organización Miss Universo anunció medidas disciplinarias contra Nawat Isaragrisil, director de la franquicia en Tailandia, tras emitir comentarios ofensivos hacia Fátima Bosch, representante de México. El presidente del certamen, Raúl Rocha Cantú, ordenó al CEO Mario Búcaro iniciar acciones legales y administrativas contra el directivo tailandés por sus declaraciones públicas.

Isaragrisil calificó a la candidata mexicana de “cabeza hueca” luego de que esta no publicara contenido sobre Tailandia en sus redes sociales, generando indignación entre los seguidores del concurso. Rocha Cantú condenó el hecho y reafirmó su apoyo a las 122 participantes, asegurando que Miss Universo “no tolerará actos de humillación ni intimidación” dentro del certamen.

El incidente ha reavivado el debate sobre el respeto y la igualdad en los certámenes de belleza, con miles de usuarios respaldando a Bosch en redes sociales y exigiendo sanciones ejemplares para evitar futuros ataques contra las concursantes.

La controversia estalló luego de que el video con las declaraciones de Nawat se viralizara en redes sociales, donde el directivo cuestionaba la profesionalidad de Miss México y ridiculizaba su desempeño. Las críticas del público fueron inmediatas, calificando sus palabras como un acto de misoginia y falta de ética, especialmente viniendo de un representante oficial del certamen.

Ante la presión mediática, la organización tailandesa emitió un comunicado disculpándose con Fátima Bosch y con el equipo de Miss México, aunque los seguidores del concurso consideran que la respuesta fue insuficiente. Diversas exreinas de belleza y figuras públicas, entre ellas Andrea Meza y Alicia Machado, expresaron su solidaridad con Bosch y exigieron sanciones más severas.

Mientras tanto, el comité internacional de Miss Universo reiteró su compromiso con la inclusión, el respeto y la protección de todas las participantes. “El escenario de Miss Universo debe ser un espacio de empoderamiento, no de humillación”, expresó Rocha Cantú, subrayando que este tipo de comportamientos van en contra de los valores que la organización promueve a nivel global.