Psicólogos y especialistas en tecnología han lanzado una alerta sobre los posibles efectos perjudiciales que el uso excesivo de herramientas basadas en Inteligencia Artificial (IA), como ChatGPT, podría tener en la salud mental de los usuarios. El tema cobró fuerza luego de que Sam Altman, creador de ChatGPT, reconociera públicamente que aún no se comprende del todo el impacto emocional que estas tecnologías pueden generar en las personas.

El psicólogo Noel de la Rosa explicó que el uso frecuente de la IA puede provocar baja autoestima, depresión y dependencia tecnológica, especialmente entre los jóvenes. Según el experto, muchas personas están dejando de desarrollar habilidades básicas como la reflexión, la resolución de problemas y el pensamiento crítico, al depender cada vez más de la asistencia de los algoritmos. Esta pérdida de autonomía, advirtió, puede generar una “desconexión progresiva con la realidad”.

De la Rosa también alertó sobre un fenómeno social preocupante: el deterioro de las habilidades sociales. “Al sustituir la interacción humana por la interacción con máquinas, los usuarios comienzan a mostrar dificultades para comunicarse, empatizar y desenvolverse emocionalmente en entornos reales”, expresó. Además, destacó que la sobreexposición a la información que proveen estas plataformas puede provocar paranoia o ansiedad por la sensación de ser observados constantemente por sistemas automatizados.

Los expertos coinciden en que la inteligencia artificial, aunque representa una herramienta de gran utilidad, debe ser utilizada con moderación y responsabilidad. Consideran urgente que se establezcan marcos legales y éticos para regular su alcance, proteger la privacidad de los usuarios y garantizar un equilibrio entre el desarrollo tecnológico y la salud mental.

En un mundo cada vez más digitalizado, los especialistas hacen un llamado a las familias, educadores y autoridades a fomentar el uso consciente de la tecnología, recordando que ninguna máquina puede reemplazar la complejidad emocional, la creatividad y la capacidad de conexión humana que caracterizan al ser humano.