El pago de la nómina pública concentrará la mayor parte del gasto del Gobierno durante el próximo año, según un análisis del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles sobre el proyecto de presupuesto 2026.
El estudio indica que el gobierno proyecta destinar un porcentaje significativo de sus recursos a cubrir los salarios y beneficios de los empleados públicos, dejando menor espacio para inversión en áreas como educación, salud e infraestructura. Este enfoque refleja la necesidad de mantener la operatividad del Estado, pero también plantea retos en términos de sostenibilidad fiscal.
Expertos en economía advierten que priorizar la nómina podría limitar la capacidad del Gobierno de financiar proyectos estratégicos y responder a demandas sociales emergentes. Recomiendan evaluar medidas que optimicen el gasto público y fomenten la eficiencia administrativa, sin comprometer los derechos laborales del sector público.