Netanyahu destacó que la primera fase del plan se centrará en medidas inmediatas de seguridad y humanitarias, buscando minimizar las víctimas civiles y estabilizar la situación en Gaza mientras se negocian los puntos más complejos del acuerdo.
Por su parte, fuentes palestinas expresaron cautela ante el anuncio, señalando que la aceptación parcial del plan no garantiza avances significativos sin compromisos claros sobre la liberación de rehenes y la autonomía política. Los líderes de Gaza han insistido en que cualquier proceso de paz debe incluir garantías concretas de derechos y soberanía.
Analistas internacionales señalan que la implementación de esta primera fase será un test crítico para evaluar la viabilidad del plan de Trump, ya que dependerá de la cooperación de ambas partes y de la presión diplomática de actores externos como Estados Unidos, la ONU y la Unión Europea, quienes han abogado por una resolución pacífica y duradera del conflicto.