El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, lanzó este viernes una contundente advertencia a su propio pueblo, alertando sobre un posible aislamiento mundial que podría afectar al país en los próximos años. Netanyahu señaló que Israel enfrenta un “cerco mediático y económico” financiado por países como Catar y apoyado por potencias occidentales, incluyendo Estados Unidos.

Durante su discurso, el mandatario explicó que el aislamiento también se refleja en Europa Occidental, donde ciertos grupos minoritarios y gobiernos han limitado la cooperación militar y el suministro de armas hacia Israel. Ante esta situación, Netanyahu aseguró que el país debe reforzar su independencia en industrias estratégicas, especialmente en el sector armamentístico, para garantizar la autosuficiencia en defensa.

El líder israelí enfatizó que, aunque los desafíos internacionales son significativos, Israel continuará invirtiendo recursos millonarios en sus capacidades defensivas y en la consolidación de su posición en el escenario global, anticipando años de tensiones y restricciones externas.

Netanyahu también hizo un llamado a la unidad nacional, subrayando que la sociedad israelí debe estar preparada para enfrentar posibles sanciones, restricciones comerciales y diplomáticas que podrían intensificarse en los próximos años. Según el primer ministro, estas medidas externas no solo afectan la seguridad, sino también la economía y la vida cotidiana de los ciudadanos, por lo que la cooperación interna será clave para superar los desafíos.

El primer ministro israelí detalló que uno de los pilares de la estrategia será fortalecer la industria local de defensa y tecnología militar, reduciendo la dependencia de suministros extranjeros. Esto incluye inversiones en desarrollo de armamento, infraestructura estratégica y capacitación de personal especializado, con el objetivo de garantizar que Israel mantenga su capacidad de defensa incluso en condiciones de aislamiento.

Además, Netanyahu advirtió sobre la importancia de la resiliencia social y económica, instando a la población a adaptarse a posibles restricciones en importaciones y comercio exterior. Señaló que la preparación para el aislamiento no solo es una cuestión de seguridad nacional, sino también de supervivencia económica y estabilidad interna, asegurando que el país pueda resistir presiones externas sin comprometer su soberanía.