El exembajador Donny Santana, condenado a 20 años de prisión por violación sexual a una menor, fue liberado parcialmente tras cumplir siete años de su condena, mediante un permiso laboral otorgado por el juez José Manuel Arias Martínez del Tribunal de Ejecución de la Pena de San Cristóbal. La medida permite que Santana trabaje de lunes a viernes en la Escuela Nacional del Colegio de Abogados, permaneciendo en arresto domiciliario los fines de semana, días feriados y no laborales en su residencia del Distrito Nacional.

El juez Arias, consciente de la magnitud del caso, justificó su decisión en el buen comportamiento del exembajador durante su estancia en prisión, su aprovechamiento de los programas penitenciarios y su historial de cumplimiento sin intentos de evasión. Además, tomó en cuenta certificaciones médicas y psicológicas que avalan su estado de salud y recomendaciones de autoridades penitenciarias.

La resolución establece varias condiciones de seguimiento, entre ellas comunicarse semanalmente con la Secretaría del Tribunal y firmar el libro de control mensualmente. Asimismo, se contempla que cuando cumpla la mitad de la condena, el 4 de junio de 2028, pueda solicitar la transición de este permiso laboral a libertad condicional. La decisión generó polémica, dado que Santana recupera cierta libertad a pesar de la gravedad de su condena, en un contexto que recuerda casos similares, como la liberación de José Eduardo Ciprián, alias “Chucki”.

La resolución también indica que durante la audiencia, algunas de las víctimas y querellantes presentaron actos de desistimiento, lo que fue ratificado en llamadas telefónicas en la sala de audiencia el 23 de mayo de 2025. Sin embargo, el abogado querellante solicitó que se rechazara completamente la solicitud de permiso laboral, generando un debate sobre la justicia y la proporcionalidad de la medida.

El juez Arias señaló que, a pesar de la controversia, su decisión se basa en la legislación vigente y en criterios de reinserción social, considerando que Santana ha demostrado un comportamiento ejemplar durante su reclusión. Este caso ha generado amplio debate público sobre los límites del sistema judicial y el tratamiento de condenados con permisos especiales.