En la ciudad de Buenaventura, Chihuahua, la presa de Las Lajas enfrenta una situación crítica, con el 98% de su agua evaporada, según la Comisión Nacional del Agua en México. Esta presa, vital para la pesca y la agricultura, ahora presenta una imagen apocalíptica con toneladas de peces muertos que cubren su superficie.
La descomposición de los peces plantea una amenaza de salud pública, atrayendo mosquitos que pueden propagar enfermedades. Los agricultores, desesperados por la falta de agua, enfrentan dos años consecutivos sin lluvias, obligándolos a considerar dejar de sembrar. La región, líder en la producción de cebolla y chiles, se enfrenta a una crisis agrícola y ganadera sin precedentes.
Además, la sequía ha devastado las poblaciones de abejas, esenciales para la polinización y la producción de alimentos, ya que la falta de vegetación y el uso de plaguicidas en los cultivos están provocando la muerte masiva de estos insectos.
Esta es la tercera presa que se seca en Chihuahua, sumándose a la laguna de Bustillos y la laguna de Fierro, donde miles de peces también han muerto recientemente. Los residentes siguen esperando la lluvia, pero la crisis climática y el fenómeno de El Niño continúan agravando la sequía en la región.