De acuerdo al expediente de solicitud de medida de coerción del Ministerio Público, a David de los Santos Correa, le dieron dos golpizas, mientras se encontraba esposado, sin la posibilidad de defenderse en la celda del destacamento de la Policía Nacional, ubicado en el sector Naco.

La primera de las palizas fue cuando llegó y vociferó algunas palabras realizando una «enorme bulla», que molestó a otros detenidos, quienes procedieron golpearlo.

Ante la situación, los policías rociaron gas pimienta en la celda, por lo que los agresores se enfurecieron más y volvieron a pegarle. Una vez se cansaron de usar los puños, lo agredieron con unos tenis durante toda la noche.