Los centros de retención vehicular son aquellos lugares que sirven de depósito para los vehículos incautados por los agentes de la Dirección General de Transporte y Tránsito Terrestre (Digesett) ante la presencia de una infracción en la ley de Tránsito o la recuperación de un vehículo robado.

El objetivo que enmarca la ley para este lugar, es que sirva para incautar temporalmente un vehículo en lo que su propietario paga sus multas y se presenta ante las autoridades con la documentación que lo acredite como poseedor de este bien.

La explicación parece simple, pero conductores han denunciado las supuestas trabas que les imponen las autoridades para entregarles sus vehículos mientras que estas no encuentran qué hacer con la cantidad de automóviles retenidos, muchos inservibles por el paso del tiempo.