El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Haití, Edy Marcelin, aseguró que, con un tanque, dos vehículos de asalto y una cañonera termina la inseguridad en la nación más empobrecida de América.
“Para restaurar la seguridad, necesitamos al menos un tanque, dos vehículos de asalto y una cañonera. ¿Cuánto cuesta un tanque? En dos semanas acabaremos con el desorden”, prometió el mayor de las Fuerzas Armadas.
Contrario a las bandas criminales, el ejército haitiano no tiene soldados suficientes ni armas para enfrentar el nivel de inseguridad que impera en esa porción de isla.