Las inconsistencias en las restricciones sanitarias aplicadas con motivo de la pandemia a diferentes espacios públicos desataron este miércoles en Australia fuertes polémicas, cuando agentes de la Policía de Sídney (Australia) detuvieron a cuatro personas que asistían a un funeral en el que se había superando el límite de participantes permitido, recogen medios locales.

De acuerdo con las restricciones vigentes, a un funeral no pueden acudir sino un máximo de 10 personas, y con la condición de que sean parientes cercanos del fallecido, como cónyuge o pareja, padre o madre, hermanos e hijos. Según informó la Policía, sus oficiales respondieron a una llamada sobre la presencia de unas 80-100 personas en el cementerio de Rookwood, donde se estaban realizando tres ceremonias fúnebres

Desde el cuerpo policial detallaron luego que la mayoría de los presentes se marcharon del cementerio tras un aviso, pero cuatro personas se negaron a cumplir las órdenes.