Los familiares de Salvador Román alias Cesario de la comunidad de Don Gregorio estuvieron a punto de enterrar a una señora en vez de su pariente, supuestamente por equivocación del personal de la morgue del hospital Juan Pablo Pina.

Este error fue descubierto por los familiares de la otra parte, cuando al destapar a quién creían era su familiar (una señora) se encontraron con que era un hombre (este fallecido por COVID 19).

Procedieron entonces a llamar a la morgue en reclamo de su muerto, y ahí se dieron cuenta de que enviaron a la mujer a Nizao, llamando para que detuvieran el entierro y hacer así el intercambio. Si los familiares de la mujer no destapan a la fallecida, esto pasaba por desapercibido, ya que la otra parte por llevar el protocolo no lo hizo, procediendo de inmediato a enterrar el cadáver.