La prestigiosa agencia EFE incluye a la periodista Nuria Piera entre las cuarenta y dos mujeres con más poder e influencia de la comunidad iberoaméricana y del mundo hispano. También ha sido reconocida entre las más influyentes del mundo junto a Michelle Obama, Hillary Clinton y Oprah Winfrey entre otras importantes celebridades en la famosa lista Richtopía.

Es directora asesora del Centro Latinoaméricano de Periodismo CELAP, además de tener una larga trayectoria de premios y reconocimientos. No hay duda de que es poderosa, su presencia también lo es. Sin embargo esta rubia, simpática y tranquila entró relajada y con paso firme a nuestra sesión de fotos, en adelante todo fluyó, natural y armoniosamente.

Desde su programa de investigación periodística ha hecho denuncias que han hecho temblar a la sociedad y hasta a la iglesia. Nuria Piera concede su primera entrevista cortesía de Hola RD. En una conversación sincera y frontal esta mujer de hierro deja ver su parte más humana nos habla de su carrera, de sus retos, del amor, pero entre líneas dejó escapar dulzura y sensibilidad, sin querer, seguramente.

Durante la entrevista llamó su abogado a darle la noticia de que estaba siendo demandada. En medio del maquillaje dio instrucciones y siguió con la sesión de fotos pautada, tranquila, acostumbrada, ¡Normal! Profundamente humana, amante de su familia, madre orgullosa, derretida por Leslie, su hija de diecisiete años

Se revela en esta entrevista exclusiva, no es difícil entender como Nuria, pionera en la investigación periodística en nuestro país, ha llegado más lejos que nadie en su rol como comunicadora. La mujer que denuncia con mano firme, irreverente e intransigente nos confiesa que le duele el resultado de una investigación de corrupción porque siente el fracaso de la persona involucrada, que ha llorado con un entrevistado y también que lloró mucho por amor.

¿Por qué empezaste en el mundo de la noticia?

La evolución ha sido natural, no es algo que yo he forzado o que he perseguido, comencé a caminar y fui encontrando varias vertientes y una es la investigación y otra la noticia, es algo inherente a mí que por lo tanto se me adhiere con mucha facilidad.

Te han amenazado, ¿Estás acostumbrada a las amenazas?

Varias veces me he sentido amenazada y dos o tres me lo tomé con mucha seriedad, porque hay amenazas de amenazas y hay unas más fuertes que otras. Pero acostumbrarse no es bueno, hay unas que tomo en serio y otras que dejo pasar. No me pasa todos los días.

¿Te daba más miedo después que fuiste mamá?

Sí, porque cuando atentan contra uno se asume esa responsabilidad, pero cuando sientes que lo que más amas puede sufrir daños colaterales, por el trabajo que realizas, entonces ciertamente crece la preocupación.

¿Cuál fue el trabajo de investigación que te generó más adrenalina?

Hay muchos, ¡demasiados! Están los recientes, cuando recibí toda la documentación de las transacciones y las cuentas de un sonado caso de corrupción, decenas de informaciones que venían de una computadora, ver como se manejaba esa persona y sus testaferros, definitivamente creó mucha adrenalina y estábamos solo dos personas investigando, fueron días de mucho estudio y análisis.

Otro caso de hace un tiempo es el del aparato que descubrimos en la Lotería Nacional y todo lo que desencadenó ese escándalo. El trabajo sobre Wesolowski, que fue el embajador del vaticano en nuestro país, fue uno de los casos ícono porque por esa investigación me entrevistó incluso el New York Times.

Cuando vas tan lejos que salpicas hasta la sotana del papa, ciertamente, has llegado muy lejos. Esas son las icónicas, pero imagínate que el programa tiene treinta y un años y que cada sábado hay un trabajo que puede afectar a alguien, como de hecho afecta, puedo decir que todos los sábados agrego a mi lista un enemigo más.

Entre la experiencia autodidacta y la escuela periodística. ¿Cómo aprende un periodista a investigar?

Un periodista investigador tiene que tener dos cosas: Instinto y curiosidad ¡Y ya!. El método puede ir variando según las circunstancias, te da unos parámetros y te hace, quizás, el trabajo más fácil. Pero muchas veces se tiene la academia y no se tiene el instinto ni la curiosidad de seguir buscando, de ver más allá, no vas a investigar nada, porque la necesidad de ir más lejos no es la academia quien te la enseña, es el instinto. Hay que tener, el ángel, el talento, la intuición…

¿Qué es lo que menos te gusta de tu trabajo?

Afectar a una persona que no se lo merece

¿Y te ha pasado?

Pocas veces. Me ha pasado con nimiedades, no en cosas grandes como decir que alguien es un corrupto y resultó no serlo, eso no podría aceptarlo, yo creo que me muero de la pena en el proceso. Yo tengo una dualidad y tengo que admitirlo. Cuando veo que hago un trabajo y tiene consecuencias, que la persona cae presa o la destituyen, yo me pongo triste, porque siento que alguien fracasó. Me duele porque pienso en la familia y en todo su entorno. Si me alegrara sería muy mezquina. Ahora, si no le pasa nada me frustro, siento impotencia, me indigno, siento rabia, pienso que no podemos seguir así, porque estamos dando un mensaje muy equivocado al país, a todos los dominicanos.

¿Haz detenido por completo alguna investigación?

Pocas veces, pero me ha pasado, porque la idea no es manchar a alguien innecesariamente. Si yo veo que no hay por donde continuar la investigación y no me siento segura, prefiero transmitir un programa repetido. Lo he hecho dos o tres veces y eso es bueno.