Una falsa alarma propagada desde la oficina de Wilfrido Vargas de que había una bomba en un avión de American Airlines a principios de los ochenta, provocó que las autoridades desmontaran los pasajeros y revisaran la aeronave. Al comprobar que se trataba de una información carente de veracidad, la seguridad y ejecutivos de dicha línea, procedieron a invitar a los pasajeros a abordar el avión. La noticia ocupó la primera página de los diarios vespertinos. Se supo que estrategas de Wilfrido idearon el truco para promocionar al destacado músico, quien para entonces se encontraba en una guerra con Johnny Ventura y su orquesta. En principio se atribuyó el invento a Domingo Bautista, relacionista de Wilfrido, pero luego se estableció que se trató de una manera de conseguir primera plana ideada por José Andrés Pena Manso, uno de los asesores de Wilfrido.