En un vuelo comercial con destino a San Diego, una azafata terminó sin dos de sus dientes luego de que una pasajera enfurecida se negara a atender las indicaciones y le asestara una serie de golpes. 

Según versiones de testigos, la razón por la que la joven se molestó fue que la azafata le pidió que se abrochara el cinturón de seguridad y que replegara la mesita del asiento delantero.