Cuando una persona o un colectivo sostiene que algo es bueno moralmente, pero hace lo contrario, estamos ante una doble moral. Por lo general, el mecanismo de la doble moral es el siguiente: algo está prohibido o mal visto socialmente y a pesar de ello se continúa practicando a escondidas.

También se habla de la doble moral para referirse a aquellas personas que rechazan en los demás lo que ellos hacen. Este tipo de actitudes son hipócritas y suponen una evidente contradicción personal.