Un tiroteo en un edificio de oficinas del sur de California dejó cuatro muertos, entre ellos un niño, y dos heridos graves, incluyendo el agresor, dijo la policía. El incidente en la ciudad de Orange, al sureste de Los Ángeles, fue la tercera balacera masiva en poco más de dos semanas. Cuando la policía llegó al inmueble de dos plantas alrededor de las 17:30 horas se estaban efectuando disparos, informó la teniente Jennifer Amat. Los agentes abrieron fuego y el sospechoso fue trasladado a un hospital.