República Dominicana está perdiendo suelos de vocación agrícola a un ritmo “muy preocupante”, lo que termina afectando su competitividad, productividad y le hace más dependiente de procesos de importación para suplir la demanda interna de alimentos.

La advertencia corresponde al viceministro de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Regional, Domingo Matías, quien afirmó que la pérdida de espacios para la #producción agrícola genera también un flujo migratorio desde las zonas rurales a los centros urbanos.

“Si no hay #tierras agrícolas, que es la base del desarrollo a nivel rural, entonces la gente se localiza en suelos de carácter urbano. Eso debe pararse en #RepúblicaDominicana”, declaró Matías.